
Que algo te sorprenda, depende de que no te quedes en la superficie y para eso tienes que dejar de mirarte a tí mismo.
El silencio es posible si no miro al pasado ni al futuro, en una lucha inútil por estar en la cresta de la ola.
El ruido, nuestro monólogo permanente, es el gran aliado de la apariencia. Solo cuando callo ese ruido, tengo alguna posibilidad de enterarme de lo que pasa a mi alrededor.
Para VER hay que saber callar. Dios es Silencio (Elías el depresivo).
No words! : )
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