lunes, 23 de mayo de 2011

THE SILENCE OF SOUND



Conozco los miedos que pueden provocar ciertas preguntas
El que sucede tras algunas afirmaciones categóricas
El que está disuelto en la vida como la sal en el mar
El miedo que suscita la posibilidad de una verdad
Todos se deshacen, todos se disuelven… antes o después.

No conozco el miedo que hay oculto en el silencio… si es que lo hay…
A menos que la verdad sea el silencio,
o el misterio indescifrable que nos lleva al silencio.
El silencio del sonido de la hoz y la guadaña.
Saber que tan solo queda el perfume del bambú en la hoja que lo corta,
y eso es todo.

Prefiero pensar, prefiero creer, prefiero imaginar
que la verdad es una señora bajita y con gafas,
por eso casi nadie se fija en ella,
y pasa desapercibida por nuestro lado…
en silencio.

sábado, 21 de mayo de 2011

Amores de Kama l

- ¿Que es lo que te gusta de mi?



- Que eres guapo, inteligente, simpático y que bailas muy bien. Y a ti, ¿que es lo que te gusta de mi?


- Que piensas que soy guapo, inteligente, simpático y que bailo muy bien.


LO QUE ME IMPORTA NO ERES TU, SINO LA SENSACIÓN QUE ME PRODUCE AMARTE.

domingo, 15 de mayo de 2011

YA LO DECÍA MIGUEL





- “No andes errante y busca tu camino…
- ¡Dejadme! Ya vendrá un viento fuerte que me lleve a mi sitio.”

Yo he venido a este mundo a cavar un pozo en el desierto.
Antes de saberlo, quiero decir, cuando ya inconscientemente lo sabía, me dio miedo.
Fue el miedo a hacer mi tarea lo que me llevó a estudiar fontanería.
El miedo me llevó a pensar que esto sería útil a la hora de cumplir mi destino.
Fue por entonces cuando algunos empezaron a pedir que hiciese algunas chapuzas en su sistema de cañerías y desagües.
Con el tiempo me he afincado en este territorio que está en un oasis, justo antes del principio del desierto, y voy arreglando en la medida de mis posibilidades los grifos que le gotean al personal, las cisternas que no funcionan, las juntas que no terminan de encajar… una chapucilla por aquí, otra por allá…
He llegado a pensar que esta era mi vocación y mi destino , y tampoco ha faltado quien quiera acompañarme y compartir conmigo este engaño.

Pero yo se que he venido a este mundo a cavar un pozo en el desierto y, aunque todavía no he perdido el miedo, he aprendido lo poco que me van a servir mis conocimientos de fontanería cuando un día cualquiera, seguramente en medio de la noche, me decida a seguir ese rumor de arenas que a veces escucho en el silencio.

martes, 10 de mayo de 2011

JOAN CORAZÓN INAGOTABLE





Creer que podemos encontrar algún placer duradero y evitar el dolor es (más o menos) lo que el Budismo denomina SAMSARA, un ciclo sin esperanza que se repite indefinidamente una y otra vez y nos causa grandes sufrimientos.


El sufrimiento es todo aquello que hacemos para evitar el dolor.
¿Quien está dispuesto a abrazar el dolor?
El eje del sufrimiento es mantener la distinción entre lo que debe y no debe ser amado.


El enemigo del amor es el idealismo.
Sin embargo, en el colmo de la estupidez del YO, hemos llegado a convertir el amor en ideología.
Es el rechazo del corazón el que nos ata a la desdicha. Es el resultado de la ceguera que nos impide ver que se crece cuando crece el TU y no cuando el YO se hace más grande.


Permitir que crezca el TU hace crecer al alma grande
Desde la GRAN ALMA todo es alabanza
Y nadie puede ser infeliz si es agradecido.


Aprendemos a decir NO antes que a decir SI.
Decir SI nos acerca a la felicidad.
No se trata de decir SI a todo, sino al TODO,
Decir SI es hacer un sitio en el corazón.


Siempre he sido un defensor a ultranza de la Conciencia,
Con-sciencia, con-conocimiento, por eso nunca me ha gustado
mucho aquello de la aceptación
(en la aceptación siempre hay un YO que acepta)


El CONSENTIMIENTO va más allá de la aceptación.
En mi formación cristiana, siempre he sospechado de la figura de María, ahora he descubierto que ella no acepta: con-siente.

jueves, 5 de mayo de 2011

LO DECÍA MARX ( y Joan)

"Es mejor seguir en silencio y que crean que eres tonto, a abrir la boca y eliminar toda duda", o traspasado a lo terapéutico: Es preferible estar ligeramente enfermo a confesar que me siento infeliz.

Así vamos exhibiendo nuestros pequeños achaques y exigiendo un poco de piedad. Mira que nos lo han dicho veces, que lo normal no es sentirse hinchado, que basta con tomar un activia, y nosotros "erre que erre, dale que te pego, pim - pam - pim - pam, zasca, zasca, zasca...

y luego a ver al gurú, pero claro, los antidepresivos curan la depresión pero no la tristeza, y si tienes suerte, mucha suerte, quizá alguien te diga que no es que estés enfermo, que estás sufriendo, y que eso es algo que te tiene que pasar...

No ser felices nos pone más cerca de nuestros seres queridos, que tampoco fueron felices, y esa identificación la vivimos (de forma poco consciente) como una prueba de nuestra lealtad: Yo soy como tú fuiste. Este es mi homenaje.

Y caemos en la imposibilidad de ser diferentes, de ser nosotros, de librarnos de aquellos fantasmas.

Es un poco más fácil sufrir que ser feliz, y está muy extendida la creencia de que sufrir, da derechos...

domingo, 1 de mayo de 2011

DE LA MADRE

“A lo que es temporal, llamar eterno,
es lo que llaman en el mundo: Ausencia”

Siempre dijo que la gustaría ir a uno de esos cursos que yo daba (nunca pudo ser), y que ella no tendría estudios, pero que tenía mucha psicología que había aprendido en la Universidad de la Vida, así que a veces veo una silla aparentemente vacía entre los alumnos y escucho como se sorprende o participa o pregunta, o me indica por donde debo seguir…

Desde la presunta muerte de mi madre, sabemos que está aquí, que sigue presente, conversamos con ella, y todo lo más grande de ella sigue con nosotros.

Sin embargo...

echamos de menos lo pequeño, lo concreto, lo tangible,
la caricia que nos cabe en una mano,
la mirada desde la que todo está comprendido,
el gesto que expresa lo que no cabría en un discurso

y parece que solo queda esa postal en la que el tachón desvela lo no dicho, aunque sea tan formal, tan correcta, tan precisa en la dificultad para expresar el sentimiento…